Estudio salud sexual Peru

Datos sobre el apetito sexual en Peru

Según estudios recientes con respecto a actitudes y hábitos sexuales de los peruanos indica (cómo puede resultar lógico para algunos) que más del 65%  de los varones piensan entre 2 y 4 veces  en sexo por hora a lo largo del día.

En cambio sólo un 13% de las mujeres admite pensar en sexo entre 2 a 4 veces cada día.

Es evidente que los hombres tienen un deseo sexual mucho más “directo”  y efectivamente se ha demostrado que los hombres se excitan más espontáneamente y tienen mayores fantasías sexuales que las mujeres. 

Para las mujeres, por mucho que les guste un hombre, tiene que haber una serie de factores que jueguen a favor para despertar la líbido femenina. Por mucha atracción física que haya o exista, si existe un historial de problemas pasados por ejemplo, la mujer no logra concentrarse en el sexo totalmente. En resumen, las mujeres necesitan de una conexión emocional para tener relaciones sexuales (siempre con excepciones y dependiendo de la persona obviamente)

Entonces a la pregunta de que si es cierto que el hombre tiene un deseo sexual bastante más fuerte que el de las mujeres,  está demostrado que no sólo es más fuerte sino que es más directo, mientras que el femenino está influenciado por sentimientos sumándole a factores biológicos, culturales y sociológicos. 

Por eso, vamos  a destacar ciertos datos destacables sobre el apetito sexual de los varones.

En Perú, los datos indican que los porcentajes de embarazo adolescente son de un 14.6 % superior al del resto de países  latinoamericanos, impactando su entorno social y dentro de su comunidad. Dentro de ese dato se puede obtener que la edad promedio de inicio sexual es menor en varones que en mujere, fluctuando la edad entre 12 a 16 años .

La encuesta demográfica y de salud familiar (ENDES) encontró que el 22% de los hombres entre 16 y 45 años mantienen una vida sexual activa y han tenido más de 5 parejas sexuales siendo dentro del número de encuestados, un 29,2% los cuales no utilizan ningún método anticonceptivo.

Un 45% de los hombres peruanos indican que si que les gusta realizar juegos sexuales previos, pero sólo si antes se lo ha pedido su pareja sexual. Es decir, que si de por ellos fuera, iniciarían el coito sin juegos ni ninguna técnica preliminar.

En cuanto se les preguntaron a los encuestados sobre si preferirían mantener relaciones sexuales con protección, el porcentaje de 29,2% mencionado previamente, aumenta alarmantemente al afirmar el 78% que preferirían mantener relaciones sexuales sin protección dentro de los cuales un 43% admite que no tendrían sexo si no es de una manera natural sin uso de profilácticos.

 

El riesgo está ahí, y es por es que existe una alarma social dentro del ámbito sexual de Perú ya que las enfermedades sexuales como pueden ser el VIH o la hepatitis han aumentado un 20% en los últimos años.

Siendo aún más aterrador el dato de que al menos un 83% de los encuestados entre 16 y 65 años han admitido tener alguna infección de índole sexual a lo largo de su vida.

Por lo que podemos deducir que el hombre peruano es un hombre sexualmente activo el cual busca tener relaciones con la mujer pero sin tener en cuenta las posibles consecuencias que pueden acarrear como pueden  embarazos adolescentes o no deseados o lo peor de todos, infecciones sexuales las cuales algunas tan importantes como el VIH.

Varios estudios recientes, han encontrado que las mujeres que profesan una religión férreamente ( como pueden ser las mujeres que acuden a la iglesia) son más conservadoras con respecto al sexo, mientras que las mujeres con un alto nivel educativo y de estudios son más arriesgadas y liberales a la hora de mantener relaciones sexuales. Por lo que podemos afirmar que las mujeres son más influenciables por los tabúes sociales.

Desde Boston Medical Group defendemos el uso de profilácticos y medidas previas para mantener unas relaciones sexuales plenas y seguras, pero sobretodo recomendamos el tener un conocimiento y cultura sexual saludable en la que se tengan siempre en cuenta los gustos y requerimientos de la pareja para poder así obtener una vida sexual completa y sana.