Qué es la impotencia sexual psicológica

A pesar de que la principal razón por la que sufre disfunción es un problema orgánico, cabe recordar que hay otro numeroso grupo de personas con impotencia por causas psicológicas. Aunque estos casos son más complejos en su tratamiento, tienen solución. Para entender mejor este problema, te explicamos qué es la impotencia sexual psicológica.

  1. Cómo reconocer la impotencia sexual psicológica

La impotencia sexual afecta cada vez a más hombres. No hay una sola causa que la provoque. Puede deberse a causas físicas o psicológicas. En el caso de que se trate de impotencia sexual psicológica, el problema será más difícil de detectar. Por eso, lo mejor para solucionarlo es ponerse en manos de un profesional. 

La causa más común de la impotencia sexual es la obstrucción de los vasos sanguíneos. Para solucionar la impotencia por este motivo, es necesario ponerse en manos de profesionales. Hay que solventar cuanto antes ese problema. No hacerlo, no solo pone en peligro la capacidad de lograr y mantener erecciones, también puede traer otros problemas de salud mucho más peligrosos. 

Si tras realizar los análisis pertinentes los resultados revelan que uno está bien de salud, es casi seguro que la razón se debe a problemas psicológicos. El cerebro es el órgano sexual prioritario. Los estímulos sexuales producen diferentes reacciones químicas que activan el apetito sexual y el cerebro manda estímulos al pene para que se llene de sangre y se produzca la erección. 

En ocasiones, las alteraciones psicológicas pueden alterar este proceso. En algunos casos, no se producirá la erección. En otros sí llegará, pero no durará mucho, pudiendo cortarse incluso durante el acto. 

  1. Causas de la impotencia sexual psicológica

No existe una sola causa que produzca la impotencia sexual psicológica. Hay varios factores que pueden influir. Algunos tienen fácil solución y otros requieren ponerse bajo tratamiento. Te explicamos cuáles son los principales. 

  • Agotamiento psicológico. El exceso de trabajo, una actividad excesiva o periodos en los que uno se enfrenta a muchas responsabilidades, puede provocar que el cerebro no responda como es debido a los estímulos.
  • Rutina. Las rutinas sexuales apagan el deseo. Hacer siempre lo mismo puede hacer que un momento dado, el cerebro deje de responder a la excitación. Se puede perder el interés hasta el grado de no lograr la erección. 
  • Depresión. Cuando se afronta un periodo de tristeza extrema, por ejemplo durante una depresión, el cerebro no es capaz de generar las sustancias químicas que provocan la erección.
  • Trauma. Los traumas y los complejos pueden aparecer en el momento más inesperado. En plena excitación puede que algo traiga un recuerdo negativo que termine por completo con la líbido e impida continuar manteniendo una relación sexual. 
  1. Soluciones a la impotencia sexual psicológica

Para solucionar la impotencia sexual psicológica, lo mejor es ponerse en manos de un profesional de Boston Medical Group. Él evaluará si realmente se debe a un problema psicológico o a uno orgánico. Dependiendo de lo que evalúe, puede que disponga un tratamiento u otro. Podría ser alguno de los siguientes:

  • Descanso. Si no hay problemas físicos y todo se debe al agotamiento o al estrés, tal vez se recomiende descanso y relajación. 
  • Psicólogos. En los casos más complicados, puede que se necesite sea una serie de sesiones con el psicólogo. Él puede ayudar a enfrentarse a traumas y complejos. 
  • Cambios de rutina. Existen muchas posturas y juegos que pueden reactivar tu vida sexual. Prueba a cambiar las rutinas y seguramente veas resultados inmediatos.
  • Medicación. Si no funciona ninguna de las soluciones que te hemos mostrado, es probable que un profesional te recete algún medicamento. Nunca se debe utilizar medicación si no está prescrita por un médico. 

Si sufres disfunción, no dejes que pase el tiempo. Cuanto más tardes en contactar con el equipo de Boston Medical Group más se agrava el problema.