Mitos y realidades sobre la eyaculación precoz

¿Qué es el priapismo y cómo tratarlo?

El priapismo es la erección permanente del pene que no tiene que ver con la estimulación ni con el deseo sexual. No es una patología que tenga una incidencia demasiado alta, se dan  1,5 casos por cada 100.000 hombres al año, aunque entre los 40 y 50 años aumenta hasta casi 3 casos por cada 100.000 hombres al año. Incluso un niño podría llegar a tener este problema debido a una enfermedad llamada drepanocitosis, que es una enfermedad genética. Detrás de esta situación pueden existir distintas causas, y es muy importante que se tenga en cuenta que hay ciertas prácticas, como el consumo de drogas o el uso de algunas sustancias para mantener la erección que deben evitarse, como te mostramos a lo largo de este artículo.

  • Priapismo isquémico

El priapismo isquémico el más habitual y además el más grave. Decimos esto, porque de no tomar medidas urgentes pueden llegar a necrosarse los tejidos de los cuerpos cavernosos del pene, causando impotencia y flacidez permanente del órgano. Sin olvidar que se debe descartar que sea síntoma de otras enfermedades graves.

Se da cuando la sangre se queda en el pene sin salir, estos son los síntomas principales:

  • Erección no relacionada con el deseo o la estimulación sexual, que dura al menos 4 horas.
  • Mientras que todo el cuerpo del pene está rígido, el glande está blando.
  • Dolor en el pene que va aumentando.

Lo normal es que sean episodios puntuales, pero existe el priapismo intermitente o recurrente, que es todavía menos frecuente. Suelen sufrirlo hombres con una enfermedad hereditaria cuyo síntoma principal es que los glóbulos rojos no tienen una forma normal, de manera que llegan a obstruir los vasos sanguíneos del pene.

Cuando se sufre priapismo recurrente se viven repetidos episodios de erecciones prolongadas, que pueden incluir también casos de priapismo isquémico. Uno de los síntomas más habituales de este problema es comenzar teniendo erecciones sin motivación sexual, cortas y dolorosas, que después se transforman en erecciones cada más frecuentes y que se prolongan más en el tiempo.

 

  • Priapismo no isquémico

El priapismo no isquémico tiene lugar cuando no se regula de la manera adecuada el flujo de sangre que va hacia el pene. No suele ser doloroso y estos son sus principales síntomas:

  • Una erección que dura más de 4 horas y que no procede de la estimulación o del deseo sexual.
  • Pene erecto que no está del todo rígido.
  • Ausencia de dolor.
  • Causas del priapismo

Se habla de priapismo idiopático, o primario, cuando no se sabe el origen del problema. Cuando sí hay una causa conocida se llama priapismo secundario. En el mundo occidental el origen más frecuente es el uso de fármacos para la disfunción eréctil.

En cuanto al priapismo isquémico su origen se puede deber a lo comentado, o al uso de algunos medicamentos neuropsiquiátricos, anticoagulantes, y también al consumo de hormonas sexuales. Como ya decíamos con anterioridad, las drogas ilegales como la cocaína también pueden provocar este problema.

Hay otras causas como algunos estados de hipercoagulabilidad o protrombóticos, como la talasemia, la enfermedad de Fabry, diferentes vasculitis, los embolismos grasos, o la diálisis. Además, de algunas enfermedades relacionadas con el sistema nervioso.

Hay otros problemas de salud que también pueden estar detrás del priapismo, pero que son muy poco frecuentes, como los tumores en el pene, la picadura de la araña viuda negra, la malaria, la gota, la intoxicación por monóxido de carbono, entre otros.

Recordamos que el priapismo no isquémico se da con mucha menos frecuencia, cuando ocurre una comunicación entre la arteria cavernosa y los cuerpos cavernosos. Suele ser originada por un golpe en el pene o por una inyección en la zona. Además, existen ciertas malformaciones arteriales congénitas que se pueden esconder detrás de este problema.

¿Cuál es el mejor tratamiento para el priapismo?

Lo primero que debes hacer si sufres un episodio de priapismo es acudir con urgencia al médico. En Boston Medical Group contamos con el mejor equipo de expertos que estudiarán tu caso de la manera adecuada y te recomendarán el mejor tratamiento posible.

  • No olvides que el priapismo isquémico debe ser tratado siempre como una emergencia médica, y que debes recibir tratamiento cuanto antes, para evitar las complicaciones que hemos comentado con anterioridad, es decir daños permanentes.
  • Es muy importante que no esperes más de 4 horas para ir a urgencias. Es verdad que en ocasiones en ese tiempo el problema remite por sí mismo, pero si no lo hace, debes actuar cuanto antes.

  • Lo habitual es que se realice una descompresión de los cuerpos cavernosos por aspiración, y después se administre una inyección intracavernosa, y que además se administren fármacos concretos para el dolor. En algunos casos este tratamiento no funciona, con lo que será necesario realizar una intervención quirúrgica. Si se trata de pacientes con un priapismo de larga duración, entre 48 y 72 horas, es posible efectuar la cirugía y al mismo tiempo colocar una prótesis de pene, ya que lo habitual es que no recupere la función eréctil.
  • Como es lógico, es necesario tratar también la enfermedad que se encuentra detrás del problema, si es el caso. Para conseguirlo, lo más importante es conseguir un diagnóstico acertado y cuanto antes. Es imprescindible que el paciente sea sincero con el personal médico que le atienda, ya que tendrá que reconocer si ha realizado ciertas prácticas que hayan podido causar el problema.

  • Si se sufre un episodio de priapismo no isquémico no es necesario que se considere una situación de emergencia, ya que se solucionará en una horas. Cuando esto no sucede, puede ser necesario hacer una arteriografía, y una embolización de la fístula que causa el problema. También puede puede tener que recurrirse a la cirugía.
  • Como sucede con cualquier otra enfermedad, la prevención es vital. Es cierto que en algunos casos no se puede hacer nada para evitar que suceda, pero en otros sí. Es importante no consumir drogas ilegales, ni tampoco utilizar ninguna clase de medicación para los problemas de erección sin que la haya pautado un médico.