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Influencia de la testosterona en el apetito sexual

Aproximadamente un 10% de los hombres en edades comprendidas entre los 40 y 70 años pueden presentar trastornos con la testosterona que  traen como consecuencia la disminución del apetito sexual.

La testosterona es la hormona sexual masculina, sus altos o bajos niveles durante la vida sexual activa pueden ocasionar  síntomas y signos de trastornos sexuales como disminución del apetito sexual, disfunción eréctil o eyaculación precoz. Todas estas alteraciones además de producirse por trastornos de la testosterona pueden presentarse por factores psicológicos  genéticos o enfermedades de larga data.

La testosterona forma parte del grupo de los andrógenos es de gran importancia en el desarrollo sexual  además de intervenir en diferentes procesos como la libido o apetito sexual. Esta hormona interviene en otras funciones como el crecimiento, en las emociones y  habilidades cognitivas, además interviene en la formación de los huesos, músculos y en el estado de ánimo.

Esta hormona  es liberada por los testículos la cual es regida por la hipófisis ubicada en el cerebro. Tanto hombres como mujeres poseen testosterona, aunque estas últimas en menor cantidad;  algunas células ováricas en las mujeres se encargan de producir testosterona, en los hombres los testículos no son los únicos encargados en producirla, también lo hacen células de las glándulas suprarrenales que la  sintetizan y posteriormente liberan.

En los hombres, los niveles normales de testosterona van desde los 300 a los 1000 nanogramos por decilitro de sangre. En el momento donde se modifiquen estos niveles comienzan aparecer síntomas o signos que afectan  en primera instancia el apetito sexual además de otras funciones del organismo donde interviene la testosterona. 

Los niveles normales de testosterona influyen en la parte psíquica del hombre por lo que su disminución producto del aumento de los años puede provocar fatiga, disminución del deseo sexual a medida que se envejece. 

Existen alteraciones  a lo largo del tiempo donde se puede requerir el uso sintético de esta hormona sin ningún problema.

La testosterona influencia la parte psicológica y sexual en especial de los hombres entre las cuales se destaca:

Aumento de la energía: En la medida que los niveles de testosterona se encuentran elevados o normales en los hombres, se puede apreciar mayor energía y actividad física. En la medida que se realice mayor actividad más serán los niveles de testosterona. 

Por ello se recomienda aumentar la actividad física en los caos donde se encuentren disminuidos los niveles de esta hormona.

Interviene en el estado de ánimo y en la ansiedad: actúa manteniendo el estado de ánimo y en las sensaciones de placer. Los hombres con niveles bajos de testosterona pueden presentar trastornos depresivos e incluso ansiedad los cuales deben ser manejados en el menor tiempo posible para evitar complicaciones emocionales y físicas.

Uno de los principales donde interviene la testosterona es el apetito sexual o también conocido como la libido.

¿Cuáles son los efectos de la testosterona en el apetito sexual?

Como efecto principal, la testosterona se encarga de aumentar la libido, tanto en mujeres como hombres. 

Sus niveles tienden a variar, pueden llegar a su punto más alto a partir de las 8:00 am, de allí  se entiende la erección matutina que es evidente en el sexo masculino y va disminuyendo a medida que avanza el día, hasta llegar a su nivel  mínimo a partir de las 8:00 pm. 

Cuando se produce el descenso en el apetito sexual,  los hombres van a tener menos pensamientos e incluso fantasías sexuales por lo que repercute en menos interés en el sexo. Esto trae como consecuencia la disminución de la frecuencia de la actividad sexual y pueden llegar a evitar a su pareja.

En algunos hombres a pesar de tener disminución del apetito sexual, mantienen la actividad y las relaciones sexuales para  complacer a su pareja. 

¿Cómo mantener los niveles de testosterona?

Uno de las formas de mantener los niveles adecuados de esta hormona las podemos evidenciar de la siguiente manera:

Cambios  en los hábitos alimenticios: implementar una dieta rica en fibra, verduras, baja en grasas saturadas para obtener los mayores beneficios de los alimentos. Bajando el consumo de productos químicos, procesados en especial azúcar y carbohidratos.

Practicar ejercicios de alta intensidad: el ejercicio es una de las principales maneras de aumentar la producción de testosterona en entrenamiento físico a través de la práctica diaria de un deporte o ejercicios cardiovasculares aumenta significativamente la producción de esta hormona.

Control del peso: mantener el peso acorde a la talla y masa muscular es primordial para estimular la producción  de testosterona y mantener los niveles adecuado de la misma en el organismo.

Aumentar el consumo de vitamina minerales y oligoelementos:  el consumo de vitamina D aumenta los niveles de testosterona y estimula el apetito sexual. La ingesta de minerales como el Zinc es importante en la producción de testosterona además de ser un complemento nutricional debe ingerir 40 mg diarios para cubrir con los requerimientos necesarios. Los alimentos que poseen este mineral son: proteínas como la carne y el pescado, leche cruda, frijoles  y yogurt.

Reducir los niveles de estrés: contribuyen a mantener los niveles adecuados de testosterona y se mantenga su producción, ya que cuando el cuerpo se encuentra bajo el influjo de estrés  libera niveles elevados de cortisol (hormona del estrés). Esta hormona se encarga de bloquear los efectos de la testosterona, por ello es importante mantener controlados el estrés.  

La influencia de la testosterona en el apetito sexual es comprobable puesto que al medir los niveles en sangre de esta hormona se evidencia su descenso y por consiguiente los síntomas que  pueda presentar el paciente corroboran el diagnostico de una deficiencia de la hormona.

A partir de los 40 años es esencial iniciar control con un especialista en Urología para prevenir el descenso de la hormona y la presencia de disfunciones sexuales como la disminución del deseo o apetito sexual.

En el caso de que ya estén  presentes los síntomas, lo ideal es iniciar una terapéutica de acuerdo a la sintomatología, no dudes en acudir con tu medico de confianza él te indicara la mejor terapéutica a seguir.