enfermedad de Peyronie síntomas y tratamiento del pene curvo

La enfermedad de Peyronie: síntomas y tratamiento del pene curvo

La enfermedad de Peyronie

La enfermedad de Peyronie, también llamada pene curvo, curvatura peneana o induración plástica del pene, tiene efectos muy negativos en las personas que lo sufren. A continuación te explicamos en detalle los síntomas y tratamientos del pene curvo, un problema que sufren muchos hombres y que tiene solución.

Los síntomas de la enfermedad del Peyronie

El síntoma principal de la enfermedad del Peyronie es una curvatura excesiva del pene cuando se encuentra en erección. Que el pene no esté totalmente recto es algo totalmente normal. Si tu pene presenta una ligera curvatura hacia un lado, hacia arriba o hacia abajo, no te preocupes, es normal.

En algunos casos, la curvatura es tan grave que hace imposible la penetración. En aquellos casos en los que la curvatura del pene erecto supera los 30º, es necesario tomar algún tipo  de medida. Por debajo de esta no se considera que exista ningún problema grave que requiera un tratamiento o intervención.

En muchos casos los síntomas implican dolor cuando el pene se pone erecto, por la tensión que genera la curva. También conlleva problemas psicológicos asociados, como la depresión, la falta de autoestima o los cambios frecuentes de humor.  

También sufre la pareja. La vagina puede soportar una cierta curvatura sin problemas. Sin embargo, cuando es excesiva puede producir dolor. Dependiendo de la gravedad, puede que al cambiar de postura se sienta un alivio del dolor, con el inconveniente de que las relaciones sexuales serán más limitadas. Aún en los casos en los que se adoptan estas posiciones, al llegar el momento del clímax, cuando el pene adquiere el mayor grado de dureza y curvatura, se puede producir dolor en ambos. En los casos más graves, la penetración resulta imposible.  

La enfermedad de Peyronie también trae consigo problemas emocionales. Por ejemplo, puede causar depresión, pérdida de confianza en sí mismo y pérdida de interés sexual por parte de ambos, lo cual puede traer graves consecuencias a nivel de pareja.                                                                                                                                                                       

Cuándo y cómo se produce la enfermedad del Peyronie

La curvatura peneana excesiva puede aparecer por diversas causas. En ocasiones se debe a una placa fibrosa o quiste que se crea en una de las paredes externas de los cuerpos cavernosos.Esta impide la correcta elasticidad del órgano en este punto y se genera una curva. La torsión que se genera puede hacer dolorosa la erección o la penetración.

El origen de la formación de esta placa puede ser variado. Los casos más conocidos son aquellos en los que se produce una cicatriz interna a consecuencia de un golpe, de una torsión durante el acto sexual o de una intervención quirúrgica. Una vez que esta cicatriza va dejando esta placa rígida.

Las enfermedades también pueden estar detrás de la curvatura excesiva del pene. Por ejemplo, aquellos que sufren o han sufrido la enfermedad de Dupuytren. Cuando se padece esta enfermedad, el tejido subcutáneo se engrosa. El engrosamiento no permite la correcta extensión del tejido del pene durante la excitación sexual, provocando la curvatura.

Según un estudio realizado por Boston Medical Group entre sus clientes, la salud y los buenos hábitos pueden influir en la enfermedad. El 68 % consume alcohol con frecuencia, el 41 % fuma y el 36 % tienen también hipertensión arterial. Así que queda claro que la salud general y los buenos hábitos también aumentan las posibilidades de que se sufra.

En otras ocasiones, la curvatura se presenta sin razón aparente. Puede que la edad afecte de algún modo ya que la mayoría de las veces se presenta en varones de entre 40 y 60 años. Lo anterior no quiere decir que no pueda ocurrir en personas con un rango de edad mayor o menor a este, pero los casos sí que aumentan con la edad.

Tratamiento de la enfermedad del Peyronie

Existen diferentes tratamientos para combatir la enfermedad del Peyronie. Los dos más efectivos son la terapia con ondas de choque y la cirugía. Los dos son efectivos, aunque es preferible utilizar las ondas de choque. Te explicamos por qué podemos afirmarlo.

Cirugía. Para combatir la curvatura del pene por medio de cirugía, es preciso realizar una incisión en el lugar contrario al que tiene la placa fibrosa. Por medio de puntos, se acorta la zona contraria a la curva y así se vuelve a recuperar la posición deseada.

La ventaja de este método es la eficacia. Por medio de la cirugía se puede conseguir el resultado deseado con un porcentaje de éxito sumamente alto. Si embargo, no todo son ventajas. La operación es delicada y envuelve otras muchas cosas.

En el caso de la cirugía es necesario pasar por un proceso agresivo que requiere el paso por un quirófano, anestesia, un periodo de recuperación y otro de adaptación. En el caso del de adaptación, puede ser especialmente molesto y prolongarse en el tiempo, ya que se realiza un cambio repentino en la morfología del órgano sexual.

Otro de los inconvenientes está relacionado con el tamaño del pene. Generalmente, esta operación entraña la pérdida de algunos milímetros e incluso algunos centímetros. La razón es que en lugar de recuperar la parte en la que se formó la placa, se acorta la que se encuentra al otro lado.

Ondas de choque. El otro tratamiento efectivo es la aplicación de ondas de choque. Las ondas de choque acústicas son expulsadas a gran velocidad para que choquen con la placa fibrosa. Este golpe de baja densidad que provocan las ondas, reactiva la regeneración celular, de manera que los tejidos van recuperando su elasticidad original y disminuyendo la curvatura.

Entre las muchas ventajas de este tratamiento desataca que no es un tratamiento en absoluto agresivo. Los efectos secundarios no existen o se limitan a ligeras molestias durante la aplicación. No tienen efectos secundarios y no precisan de mantenimiento ni segundas intervenciones, los resultados obtenidos permanecen.

Al finalizar cada sesión, el paciente se marcha por su propio pie y continúa con su vida con normalidad. No es necesario someterse a ningún tipo de fármaco, como la anestesia. No deja ninguna marca o cicatriz y tampoco existe riesgo de que afecte a otros órganos.

Por supuesto, es el médico experto en sexualidad masculina el que mejor orientación puede darte sobre estos y otros tratamientos. Has de evitar tomar cualquier decisión o seguir cualquier tratamiento sin hacer antes una consulta en la que se evalúe la gravedad del caso y se decida cuál es el mejor tratamiento.