¿Cómo diagnosticas la eyaculación precoz?

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la eyaculación precoz?

Diagnóstico de la eyaculación precoz

La eyaculación precoz es un problema que afecta a  un tercio de la población masculina (3 de cada 10). Para saber si realmente se sufre de eyaculación precoz,es necesario consultar a un médico experto, él podrá determinar si realmente se sufre este tipo de disfunción sexual. Te explicamos cómo se realiza el diagnóstico de la eyaculación precoz.

Qué es la eyaculación precoz

Antes de comenzar un diagnóstico para evaluar si realmente se sufre eyaculación precoz, es conveniente comprender qué es.

La eyaculación precoz es una  falta de control sobre el reflejo eyaculatorio; por lo tanto es un trastorno  de la fase del orgasmo durante la relación sexual. Cuando un hombre está excitado se produce una erección. Lo normal es que esta se mantenga por un tiempo antes de llegar al orgasmo y expulsar el semen. La eyaculación precoz no permite este proceso y el semen es expulsado prematuramente por el bajo o relativo control que se tiene.

El tiempo que pasa desde que un hombre tiene la erección hasta que llega el momento en el que la eyaculación se hace incontrolable, recibe el nombre de meseta. Lo habitual es que, desde que se produce la penetración hasta que llega el punto de no retorno (punto máximo de control), en el que la eyaculación ya no se puede detener, pasen unos minutos.

Durante el tiempo de meseta los dos sentirán placer y harán que la excitación vaya en aumento para que finalmente se produzca la llegada del clímax, que será mayor en ambos cuanto más se tarde. Si este tiempo de meseta es muy corto, el disfrute será menor e incluso puede que la pareja no llegue al orgasmo creándose frustración en ambos.

Cuando la eyaculación precoz se convierte en un problema frecuente, puede llegar a haber problemas de autoestima y de pareja. Por eso es tan importante hacer una correcta evaluación que determine la gravedad del asunto y permita tratarla cuanto antes.

Diagnóstico de la eyaculación precoz

Antes de acudir en busca de ayuda a un especialista analiza si realmente sufres de eyaculación precoz o simplemente te gustaría aguantar más. Para ello piensa en si eres capaz de controlar el tiempo que tardas en llegar al orgasmo. Si puedes prolongar unos minutos el tiempo que pasa hasta que llegas al clímax, lo más probable es que no sufras ningún problema. Algunos acuden a un experto  en sexualidad masculina porque quisieran aguantar hasta 10 o 15 minutos sin parar y eso no es sufrir eyaculación precoz.

Hay realmente un problema si la eyaculación se produce justo antes de la penetración o inmediatamente a esta. Puede que en un momento dado uno esté tan excitado que apenas aguante el momento de la llegada del orgasmo, sobre todo si hay mucha excitación previa por los juegos preliminares. Si esto es ocurre de manera puntual no has de alarmarte, puede ocurrir en un momento dado. Lo que no es normal es que se repita en más ocasiones o con relativa frecuencia. Si esto ocurre debes buscar ayuda urgentemente.

Para realizar un correcto diagnóstico de la eyaculación precoz, un experto en sexualidad masculina utilizará una serie de preguntas. Dependiendo de la clasificación y el grado se pondrá uno u otro tratamiento. También puede ser que utilicen un test de eyaculación precoz, como el que puede hacerse en la web de Boston Medical Group.

Los resultados determinarán si se trata de eyaculación precoz por causas biológicas y/o psicológicas. También se evaluará si es primaria o secundaria (adquirida), es decir, si es un problema de hace mucho tiempo o reciente. Estos datos ayudarán a escoger un tratamiento adecuado para cada paciente en particular según sus necesidades.

Cómo superar la eyaculación precoz

En caso de que se diagnostique eyaculación precoz, será necesario comenzar con un tratamiento para detener el avance o revertir el padecimiento. Este puede consistir en ejercicios, sesiones de terapia psicosexual, medicación o cualquiera de las terapias específicas existentes para vencer este tipo de disfunción. Por supuesto, todos estos han de estar supervisados por un experto, de ningún modo han de seguirse consejos no avalados por un médico. Tampoco hay que recurrir a la automedicación de ninguna de las maneras.

Sin embargo, existen medidas que podemos tomar ante los primeros síntomas, independientemente de que se acuda a un experto o se haya puesto un tratamiento. Por ejemplo, es un hecho que los malos hábitos influyen en las disfunciones sexuales, por eso hay que dejar aquello que puede empeorar el problema. Por ejemplo, es recomendable que se evite fumar, beber en exceso o consumir drogas recreativas. Estos influyen en los procesos químicos del cerebro que producen la respuesta sexual y en la capacidad de aguante.

El deporte con regularidad también es clave para que todo funcione bien (ayuda a combatir el stress y que los músculos implicados en la retención de la eyaculación actúen correctamente. Además, mejora la circulación y los niveles químicos del cerebro (endorfinas).

 

Los ejercicios de Kegel también fortalecen los músculos pubocoxígeos relacionados con el proceso de eyaculación, de manera que practicarlos puede ayudar a tener un mayor control.

Un ejercicio que puede aumentar el aguante es el de “arranque y parada”. Este consiste en estimular el pene, de manera que se produzca una erección. Hay que continuar con la estimulación hasta justo antes de llegar al punto de no retorno (antes de sentir la sensación de querer eyacular). Justo antes de ese momento hay que detener la estimulación unos instantes, hasta que la estimulación disminuye. Repetir el proceso tres veces más. En la cuarta estimulación hay que aguantar todo lo que se pueda hasta la llegada del orgasmo. Practicar al menos tres veces a la semana.

En algunos casos el problema está relacionado con la disfunción eréctil. Es posible que la eyaculación se produzca antes de llegar a obtener la erección deseada. Es posible que tan siquiera se llegue a la penetración, con la consiguiente decepción e insatisfacción de uno mismo y de la pareja.

Los problemas de erección precoz no desaparecerán por sí solos. Si detectas que sufres una reducción notable en el tiempo de aguante o que en ocasiones tienes episodios de eyaculación precoz, acude en busca de ayuda a un especialista en sexualidad masculina de Boston Medical Group cuanto antes. Cada día que se pase sin tomar medidas será más complicado encontrar una solución.