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Diagnóstico de la Disfunción Eréctil

Para que el pene alcance la erección se tienen que poner en marcha ciertos mecanismos en  los sistemas nervioso y vascular, que se desencadenan debido a factores hormonales. Cuando los cuerpos cavernosos situados en el pene se llenan de sangre se produce la erección. La sangre que alcanza esa cavidades llega a ellas desde las venas y arterias que se encuentran alrededor del pene. Pero no siempre se consigue culminar este proceso. Cuando se sufre disfunción eréctil no se alcanzará la erección, o se logrará una erección más débil, además suelen desaparecer las erecciones espontáneas de por la mañana, se pierde la erección al cambiar de postura o cuando se llega al clímax la erección no es completa. Claro, que no basta con sospechar que se sufre este problema, es necesario que un médico ratifique que en realidad es así, ¿cómo lo hace? A continuación, te explicamos cómo se realiza el diagnóstico de la disfunción eréctil.

 

  • ¿Quién diagnostica la disfunción eréctil?

 

Solo los expertos en disfunción eréctil pueden realizar un diagnóstico adecuado de esta enfermedad, tendrán en cuenta los resultados que obtengan de un examen físico, de una evaluación psicológica, así como el historial médico y sexual del paciente.

Es necesario que quien crea que sufre este problema acuda a uno de estos expertos, porque solo con un diagnóstico adecuado podrá recibir el tratamiento que necesita. Además, la disfunción eréctil puede formar parte de los síntomas de ciertas enfermedades, algunas de ellas bastantes serias.

De esta forma, es imprescindible que se acuda a la consulta de un profesional si se detecta que se sufre este problema, aunque sea de manera puntual.

 

  • ¿Cómo se realiza el diagnóstico de la disfunción eréctil?

 

Presta atención a los diferentes métodos que existen para conseguir un diagnóstico adecuado de la disfunción eréctil.

 

  • Historial médico

 

Lo habitual es que el experto estudie tu historial médico para poder determinar, si es posible, cuál puede ser el origen de la disfunción. Puede estar relacionada con alguna enfermedad que ya está diagnosticada o que aún no haya sido descubierta.

También debe conocer si se está tomando algún tipo de medicamento, si se fuma, bebe o se consume alguna droga ilegal.

 

  • Historial sexual

 

La sinceridad es muy importante a la hora de abordar este asunto. Es muy posible que el profesional haga preguntas personales, pero es necesario que se respondan con franqueza para poder efectuar un diagnóstico adecuado.

Es posible que te pregunte sobre estas cuestiones:

  • Con qué frecuencia se logra una erección válida para mantener relaciones sexuales.
  • Las dudas que tiene el paciente sobre su capacidad para lograr y mantener una erección.
  • La frecuencia con al que se tienen relaciones sexuales completas.
  • Si alcanza la eyaculación en todas las relaciones.
  • Cuántas mañanas se tienen erecciones espontáneas.
  • Cuánto deseo sexual se tiene.
  • Problemas anteriores relacionados con la salud sexual.
  • Cualquier daño sufrido en el pene o cerca del mismo.

 

  • Evaluación psicológica

 

Aunque no sea un experto en psicología, el urólogo puede determinar si la disfunción está relacionada con algún problema emocional. Es muy habitual que realice un breve cuestionario para evaluar la situación del paciente y si detecta que necesita ayuda en esta campo, puede derivar al paciente a un psicólogo para que colaboré en la recuperación.

En algunos casos la visita al centro especializado en disfunción eréctil se hará acompañado de la pareja, quien puede ser clave a la hora de diagnosticar si las emociones están implicadas en esta situación.

 

  • Examen físico

 

Como es lógico no puede faltar un examen físico a la hora de diagnosticar la disfunción eréctil. Suele consistir en pruebas similares a estas:

  • Un examen visual puede mostrar un pene curvado que sería prueba de que se sufre la enfermedad de Peyronie.
  • Examen del pene para evaluar su sensibilidad al tacto. Si se percibe que no es demasiado sensible, podría ser prueba de un problema relacionado con el sistema nervioso.
  • Es importante detectar un exceso de vello o un crecimiento del pecho que podrían mostrar problemas hormonales.
  • El pulso de las muñecas o de los tobillos puede mostrar que el paciente sufre problemas de circulación.
  • Debe medirse la presión arterial.

Adicionalmente a las pruebas mencionadas, se recomienda realizar sendas analíticas de sangre y orina para detectar algunas enfermedades que pueden estar relacionadas con la disfunción, como la diabetes, las alteraciones hormonales o la aterosclerosis.

 

  • Diagnóstico por imágenes

 

El diagnóstico de la disfunción eréctil suele precisar de un equipo multidisciplinar. Uno de los profesionales implicados puede ser un técnico que se ocupe de hacer una ecografía Doppler para detectar si la circulación sanguínea en la zona del pene es la adecuada.

 

  • Registro de rigidez y tumescencia peneana nocturna

 

El registro de rigidez y tumescencia peneana nocturna se basa en llevar un registro de las erecciones que tiene el paciente durante la noche. Lo habitual es que se realice un seguimiento durante al menos tres noches.

Esta prueba se puede realizar en el hogar del paciente o en un laboratorio del sueño.

Hay que tener en cuenta que un hombre sano suele tener entre 3 y 5 erecciones cada noche. Si se detecta un número similar en esta prueba, significa que el paciente no tiene problemas a nivel físico, y que el origen es psicológico

 

  • Inyección intracavernosa

 

Se trata de una inyección acompañado de un estímulo sexual, visual o auditivo, y sirve para determinar si el origen del problema es orgánico o psicológico.

 

  • Test de estimulación visual

 

Se trata de hacer que el paciente vea películas con contenido erótico que habitualmente logran la erección en otros hombres. Sirve para determinar si el origen de la disfunción es orgánico o psicológico.

 

  • La importancia del diagnóstico de la disfunción eréctil

 

Conseguir un diagnóstico adecuado del problema es clave, ya que de lo contrario será imposible encontrar la solución. Por lo tanto, es importante incidir en la idea de que a la mínima sospecha es necesario ponerse en manos de expertos en este tema. Solo ellos podrán determinar cuál es el mejor tratamiento posible para el paciente, con el fin de que este disfrute cuanto antes una vida sexual plena.