Disminución apetito sexual

Cómo solucionar la disminución del apetito sexual

La salud sexual  masculina se puede ver afectada por cambios físicos, emocionales, o de salud que de alguna u otra manera repercuten en el apetito sexual. El sexo masculino en algún momento de su vida ha pasado por alguna de estas circunstancias que pueden afectar el normal desenvolvimiento de su vida sexual activa.

Es importante conocer los aspectos que influyen en la vida sexual de los hombres y en especial  por ejemplo, qué causas aquejan la disminución del apetito sexual y cómo solucionar las alteraciones que pueda tener una vez instalados los síntomas de esta alteración.

Existen hombres que no tienen el debido interés en  la vida sexual, por lo que en ellos una vez que presenten alguna alteración en su sexualidad no tendrán la capacidad de identificar los síntomas que acompañan a esta  alteración.

¿A qué se llama apetito sexual?

Es lo que se conoce como deseo sexual, una emoción o impulso de querer estar de forma íntima con otra persona. Es una manera de tener una relación afectiva y sexual con una persona que despierta el interés en este aspecto. 

Causas de la disminución del apetito sexual

El deseo sexual puede verse afectado por múltiples  razones entre las que se pueden mencionar:

  • Edad.
  • Abusos con drogas.
  • Alcoholismo.
  • Obesidad.
  • Trastornos metabólicos.
  • Consumo por largo tiempo de antidepresivos o antihipertensivos.
  • Patologías crónicas como enfermedades cardiovasculares, diabetes y problemas circulatorios.  
  • Trastornos psicológicos como estrés, depresión, problemas de comunicación entre la pareja, pérdida del  interés por la pareja entre otros. 

Todos estos factores pueden afectar la vida sexual activa y provocar la disminución del deseo sexual. Los problemas orgánicos no son la principal causa de alteración en hombres de 35 a 40 años en ellos se evidencia esta alteración producto de trastornos psicológicos.

Los problemas de pareja, la mala comunicación, pérdida  del interés, estrés físico y emocional, ingesta elevada de alcohol o consumo de drogas, entre otros, repercuten en el apetito sexual disminuyéndolo o anulándolo por completo.

¿Cómo podemos ayudar en los casos de disminución del apetito sexual?

En este sentido, el apetito sexual puede verse influenciado por circunstancias físicas, hormonales y psicológicas. Así como existen un gran número de causas capaces de desencadenar la disminución del apetito sexual, también se conocen muchas estrategias para recuperarlo, entre las cuales podemos  mencionar:

Cambios en el estilo de vida

Practicar ejercicio físico: a través de la práctica diaria de una actividad física se mejora el flujo sanguíneo al cuerpo, en especial a los órganos sexuales mejorando así la sensibilidad del órgano sexual masculino permitiendo  una mejor erección y mayor disfrute de la relación sexual. La presencia de grasa abdominal y específicamente la obesidad disminuyen la producción de testosterona.

Mejorar los hábitos alimenticios: implementar un régimen alimenticio sano, rico en fibra, bajo en grasas saturadas con aumento del consumo de verduras, frutas, vegetales. De esta manera se mantendrá un equilibrio balanceado entre los alimentos ingeridos obteniendo los mejores beneficios de la dieta.

Consumir alimentos afrodisíacos: existen un gran número de alimentos que son considerados estimulantes del apetito sexual como por ejemplo los chiles, que aumentan la circulación sanguínea permitiendo así mejor flujo de sangre hacia  los órganos sexuales.

Chocolate: libera dos sustancias conocidas como feniletilamina y serotonina; ambas  mejoran el ánimo y producen aumento del deseo sexual.

Espárragos y aguacates: poseen alto contenido en vitamina E, lo cual estimula la liberación de hormonas sexuales.

Plátanos: contienen potasio, el cual es indispensable para brindar energía y fortaleza muscular.

Consumir suplementos nutricionales naturales

Ginkgo biloba: es un producto natural originario de la china actúa mejorando los cuadros depresivos y por consiguiente el deseo sexual.

Aumentar el consumo de vitaminas, minerales y oligoelementos: vitaminas como A y E además de minerales como Zinc y Selenio son excelentes para estimular la producción de andrógenos  y mejorar el funcionamiento de los testículos su consumo puede ser a través de la dieta diaria o con suplementos con la finalidad de mejorar la vida sexual.

Tener un sueño reparador: hay que respetar los parámetros de sueño según sus hábitos e intentar dormir alrededor de 8 horas diarias  de lo contrario se puede ver afectada la producción de la testosterona. 

Disminuir la ingesta de alcohol: el consumo elevado de alcohol puede alterar la capacidad de tener o mantener una erección además de  una relación sexual satisfactoria.

Aprender a manejar las emociones

En el caso que se trate del estrés, se debe aprender a controlarlo,  esto se logra con la práctica de actividades que aporten relajación al cuerpo y la mente como yoga, meditación, ejercicios de respiración.

Si se trata de la ansiedad, controlar la respiración además de solicitar ayuda profesional para participar en terapias bien sea individuales  o en grupos donde se adquieran las técnicas para aprender a controlar esta emoción.

Cuando la depresión es la causante de esta alteración se debe buscar ayuda profesional, quienes se encargarán de brindar las herramientas necesarias para manejar esta emoción y de esta manera  aumentar el apetito sexual.

Acudir a terapia con la pareja

Existen casos donde hay una alteración en la comunicación de la pareja, con la implementación de terapias donde asistan ambos, se puede solventar las diferencias comunicacionales e incluso en algunos casos se llega a descubrir el origen del problema.

Lo primordial es buscar ayuda profesional especializada que dominen  la materia como urólogos, andrólogos, médicos sexólogos, terapistas individuales o de pareja para orientar en las técnicas o tratamientos a seguir según la sintomatología y la esfera afectiva alterada.

En los casos donde se requiera de tratamiento farmacológico debe ser prescrito por un  médico, ya que es el único capacitado para tal fin. La terapéutica puede consistir en fármacos estimulantes o prescripción de la hormona testosterona. Para implementar cualquier tratamiento se requiere de diagnóstico y estudios complementarios para realizar el diagnóstico preciso e  iniciar la terapéutica indicada por el especialista.

No dudes en acudir con tu médico de confianza, él te guiará en la terapéutica a seguir además de brindarte seguridad y confianza en los resultados esperados.