causas de eyaculación precoz

Clasificación y grados de la eyaculación precoz

El problema de la eyaculación precoz

El problema de la eyaculación precoz no afecta a todos los que la padecen por igual. Existen diferencias entre unos casos y otros que permiten determinar cómo clasificarla y qué tipo de tratamiento administrar. Te hablaremos de la clasificación y grados de la eyaculación precoz.

Clasificación de la eyaculación precoz

Existen dos grandes grupos en los que clasificar la eyaculación precoz, la eyaculación precoz por causas orgánicas y la eyaculación por causas psicológicas. Ambos casos pueden tratarse, aunque evidentemente con terapias diferentes.

La eyaculación precoz por causas orgánicas puede producirse por una sensibilidad excesiva del glande. En este caso, cuando el pene está erecto y se producen roces es imposible controlar la llegada al clímax. Mientras exista contacto la excitación crece y el orgasmo llega rápido. En los casos más graves es posible que tan siquiera se pueda pasar de los juegos preliminares.

Otra de las causas puede ser hereditaria. Algunas personas son más propensas genéticamente a tener falta de control sobre la eyaculación. A pesar de se ser heredado, siempre se puede aprender a controlar con la ayuda de un experto.

 

Algunas enfermedades y su tratamiento pueden afectar a la erección y la eyaculación. Esta es una de las razones por las que no hay que automedicarse. Hay medicamentos que pueden tener como efecto secundario una disminución en el rendimiento sexual y el control sobre la eyaculación. Cuando se ingieren alteran los niveles de sustancias químicas del cerebro que regulan el desempeño sexual.

Una más de las causas orgánicas que puede estar tras la eyaculación precoz, es la falta de sexo. Cuando las relaciones sexuales son esporádicas resulta mucho más difícil no precipitarse a la hora de tener un orgasmo. La sobreexcitación que se produce puede acelerar el proceso y hacer que el orgasmo llegue antes de lo deseado.


La eyaculación precoz por causas psicológicas se produce cuando el cerebro manda la orden al resto de los órganos para que se produzca el orgasmo. Esto suele ocurrir cuando se mantienen relaciones sexuales con una nueva pareja. La fuerte atracción física que se da en los primeros encuentros, puede hacer que la excitación sea muy alta y la eyaculación se produzca antes de lo normal. En principio, esta reducción temporal del aguante puede considerarse normal.

También puede pasar que durante la adolescencia se haya abusado de la masturbación. Los altos niveles de testosterona y la falta de privacidad en estos años, puede hacer que los jóvenes busquen una vía de satisfacción continua en la autosatisfacción inmediata. El cerebro interpretará que la eyaculación ha de ser rápida en todos los casos, quedando esta costumbre muy arraigada. Con el paso del tiempo y si no se corrige, se llega a sufrir eyaculación precoz como un hábito.

El nerviosismo, producido por una temporada de mucho estrés o de miedos, como el de no estar a la altura, puede precipitar la llegada del orgasmo. Tal vez se sienta miedo a eyacular demasiado pronto y generar tal presión que el miedo se convierta en realidad.

Las experiencias traumáticas del pasado pueden también influir el tiempo que se tarda en eyacular. El tener la mente puesta en otra cosa que no sea la práctica del sexo en ese momento, puede hacer que se pierda el control sobre la eyaculación.

Los grados de eyaculación precoz

Para tratar correctamente los problemas de eyaculación precoz, el médico ha de conocer el grado de la misma. Los grados se clasifican en dos, la eyaculación primaria y la secundaria. Para establecerlos se tiene el cuenta desde cuando se sufre y no las causas. Te hablamos de los dos casos.


Eyaculación primaria. Para saber si se tiene eyaculación precoz primaria hay que confirmar que la disfunción se sufre desde siempre o por lo menos desde hace mucho tiempo. Cuando se establece que se sufre este tipo de eyaculación, el doctor sabe que se enfrenta a un problema muy arraigado, crónico, lo que le ayudará a escoger el tratamiento más apropiado para el paciente.

Eyaculación secundaria. En este caso, el problema es relativamente reciente, no se sufre desde siempre, o aparece de forma repentina. El que el paciente siempre haya controlado la eyaculación y que de repente no pueda hacerlo, posibilita que la recuperación sea más fácil de corregir, siempre y cuando no se presente como resultado de una enfermedad o un tratamiento que no se puede cambiar.

¿Cómo reconocer la eyaculación precoz?

Aunque un especialista es el más adecuado par determinar si se tiene un problema de eyaculación precoz, tú mismo puedes hacerte una idea de si realmente tienes un problema que precisa atención o no.

La eyaculación es la culminación de la excitación sexual. Son unas contracciones involuntarias que se producen en el pene y otros órganos para expulsar con presión la carga seminal. El que sean involuntarias no quiere decir que no se pueda controlar el momento en el que desees que lleguen. Eso sí, una vez se llega al punto de no retorno, ya no se puede parar.

 

Si el tiempo que pasa desde que se comienza con la estimulación hasta que se llega al punto de no retorno es muy bajo, se sufre de eyaculación precoz. El tiempo transcurrido hasta el punto de no retorno, ha de permitir que tras la penetración ambos podáis llegar al orgasmo juntos. Es decir, han de pasar algunos minutos. En los casos más graves es posible que se eyacule justo antes de la penetración o inmediatamente.

Prevenir la eyaculación precoz

Para evitar que ocurra la eyaculación precoz hay que tomar medidas. Muchas de las causas que precipitan la eyaculación se pueden evitar. Por ejemplo, por medio de una vida sana. Como hemos visto, los malos hábitos pueden generar ciertos desórdenes en el organismo que produzcan la eyaculación precoz.

Alimentarse bien, hacer deporte y evitar los excesos ayudará a evitar la eyaculación precoz. Por supuesto, hay que evitar por completo el uso de drogas de recreación y el abuso del alcohol. Los efectos de estos en el cerebro pueden traer consecuencias temporales e incluso permanentes.

El ejercicio ayuda a regular niveles de químicos en el cerebro y a mejorar la circulación sanguínea. Esto favorece a la erección y al control sobre la eyaculación. Los ejercicios específicos de Kegel serán de gran ayuda para mejorar el autocontrol.

Si finalmente se sufre eyaculación precoz, lo más prudente es solicitar una cita con un experto en sexualidad masculina. No hay que fiarse de los consejos que se ven en Internet, ya que muchos carecen de base médica. Y recuerda que jamás has de automedicarte. Los efectos de estos fármacos pueden agravar el problema.