Los Excesos Navideños Afectan a la Salud Sexual

Cenas de Navidad de empresa, cena de Navidad con los amigos, numerosos eventos familiares, novenas, aguardiente y buenos vinos. Según los expertos de Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, el alto incremento en la ingesta de bebidas alcohólicas y una dieta poco saludable rica en grasas saturadas y abundante nos puede dejar un mal recuerdo de estas fiestas, ya que estos hábitos alimenticios incrementan considerablemente el riesgo de sufrir disfunción eréctil.

Aunque el riesgo de desarrollar un problema de disfunción eréctil se incrementa con la edad, el 62,5% de los hombres entre 18 y 35 años que sufren disfunción eréctil se debe al abuso de consumo de bebidas alcohólicas. Este hábito se dispara durante las fiestas de Navidad, en las que los motivos por los que aumentar el consumo de alcohol parecen estar justificados, sin teer en cuenta las nocivas consecuencias que puede tener para nuestro organismo.

Una cena de navidad: 2000 Kcal
Así mismo, el incremento de grasas y de cantidad en los alimentos que se ingieren durante estas fiestas se aleja bastante de las saludables recomendaciones de una dieta equilibrada y tiene una repercusión directa sobre nuestro sistema circulatorio. Una comida habitual no debe superar el consumo de más de 700-800 calorías.  Sin embargo, la diferencia es notable si lo comparamos con la cena navideña, no solamente por la calidad de las comidas sino también por la cantidad. El siguiente es un ejemplo de menú navideño y las calorías que tiene cada alimento, con las que una cena rondaría las 2.000 Kcal:
Aperitivos y entrantes:  Embutidos, canapés, snakcs fritos y pan: 570 Kcal

  • Plato principal: Carne o pescado, salsa o aderezo y guarnición: 600 Kcal
  • Bebidas: 3 copas de vino : 420 Kcal
  • Dulces y postres: Natilla: 400 Kcal

Las posibilidades de padecer disfunción eréctil se incrementan con la edad, aunque no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Ciertos hábitos de vida como fumar o el consumo de alcohol predisponen a los hombres a padecer este problema. Según los médicos expertos de Boston Medical Group,  “se puede prevenir la aparición de la disfunción eréctil adoptando unos hábitos de vida saludables desde la juventud o modificando los que sean incorrectos”.

Una dieta desequilibrada influye de forma negativa en la capacidad para mantener una actividad sexual satisfactoria. El exceso de peso y la obesidad van de la mano con desórdenes metabólicos que pueden desembocar en enfermedades relacionadas directamente con la disfunción eréctil como la hipertensión, hipercolesterolemia, diabetes o problemas cardiovasculares. Por eso es necesario seguir una dieta sana y equilibrada para evitar que unos malos hábitos alimenticios dificulten el correcto funcionamiento del sistema circulatorio y potencien el desarrollo de un problema de disfunción eréctil.
Cuando surgen problemas de disfunción eréctil la reacción más habitual entre los hombres es negarlo, ya que les cuesta reconocer que tienen un problema y retrasan la visita a un especialista”. Por este motivo, el doctor aconseja “adoptar unos hábitos de vida saludables, que eviten los factores de riesgo que predisponen a los hombres a padecer disfunción eréctil. Aún así, hay que destacar la importancia de acudir pronto al especialista, una vez se ha presentado el problema, para minimizar el impacto en nuestro organismo e iniciar un tratamiento adecuado lo antes posible facilitando así una recuperación más rápida y sencilla.