Operación de Próstata y Erección

El 88% de los hombres que han sufrido una cirugía prostática vuelven a tener relaciones sexuales satisfactorias tras someterse al tratamiento médico adecuado, según Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas. El director médico de Boston Medical Group España, afirma que “durante los últimos seis meses hemos tratado a 68 pacientes operados de próstata y con problemas de disfunción eréctil. Durante este periodo, el 88% volvieron a tener relaciones sexuales satisfactorias gracias a los tratamientos prescritos y adaptados a sus condiciones”.

Después de la cirugía de próstata, uno de los posibles efectos secundarios puede ser la alteración de la función eréctil, dado que en la mayoría de ocasiones es muy difícil preservar los nervios que intervienen en la erección y que se hallan totalmente adheridos a la próstata.

Es muy importante iniciar un tratamiento rehabilitador de la erección lo más pronto posible después de la cirugía (siempre que el doctor que le ha intervenido haya autorizado el inicio de la vida sexual del paciente) debido a que la entrada de sangre en el pene constituye la oxigenación del órgano. Si transcurre demasiado tiempo sin que se produzcan erecciones, el tejido muscular de la erección puede acabar transformándose en un tejido fibroso que aboque a un proceso irreversible.

La aparición de problemas prostáticos, como el cáncer, se puede detectar y tratar a tiempo, minimizando sus posibles consecuencias, si se toman determinadas precauciones. Por este motivo, se aconseja a los hombres mayores de 40 años que acudan a realizarse revisiones periódicas anuales como medida de prevención. De esta forma, es muy sencillo resolver esta frecuente patología masculina evitando que pueda suponer una pérdida en la calidad de vida del paciente, y sin que tenga que renunciar a una vida sexual satisfactoria.

Disfunción Eréctil en Menores de 50 Años

En nuestro país existen más de 2 millones de hombres con problemas de disfunción eréctil y solo el 20% de ellos acude al especialista después de esperar una media de 2 años. Según un estudio realizado por Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas dedicadas al tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas, el 44% de los hombres que padecen disfunción eréctil tiene menos de 50 años.

El hecho de que el 44% de los hombres con disfunción eréctil tenga menos de 50 años ratifica que no es un problema que se desarrolla solo con la edad. Por este motivo es significativo destacar que contrariamente a lo que se suele pensar, el 90% de los problemas de disfunción eréctil tienen un origen orgánico y las causas más habituales suelen ser el tabaquismo, la hipertensión o la hipercolesterolemia, entre otros.

El estudio destaca que el 6% de los pacientes que sufren este problema está entre los 20 y los 30 años, un 15% tiene entre 30 y 40 años y el 23% restante está en el rango de los 40 a los 50 años. En este sentido, el informe refleja que, aunque con la edad el número de pacientes se incremente, los hombre jóvenes también tienen que afrontar problemas de disfunción eréctil, y es imprescindible que acudan al médico especialista para conseguir resolver este problema.

De esta forma, Boston Medical Group advierte que la disfunción eréctil es, en la mayoría de las ocasiones, un indicativo de que el organismo no está funcionando correctamente, por lo que es necesario acudir al médico para buscar las causas y que se le prescriba el mejor tratamiento para solucionar el problema. Como ejemplo, cabe destacar que un hombre con disfunción eréctil está en mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas o basculares, y este primer síntoma podría aparece entre uno y cuatro años antes de sufrir una cardiopatía más grave.

Es importante recordar a los hombres que padecen estos trastornos la importancia de acudir al especialista” explica nuestro, Director Médico de Boston Medical Group de España. “Además de buscar el origen del problema, los especialistas podrán prescribir el mejor tratamiento tanto para las causas como para la disfunción eréctil, permitiendo así a los pacientes disfrutar de una vida sexual saludable. Existen tratamientos personalizados para solucionar estos problemas, y totalmente compatibles con otras medicaciones”. “Así mismo, es vital recalcar que cualquier tratamiento ha de estar prescrito y supervisado correctamente por un médico especialista, para conseguir un efecto satisfactorio, y evitar posibles complicaciones”.

Todos aquellos hombres que presentan disfunción eréctil deben estar atentos. Percibir una disminución de la rigidez peniana puede ser un factor predisponente a patologías como diabetes, hipertensión o problemas circulatorios, por lo que es fundamental acudir al médico o especialista para tratar el problema y evitar posibles consecuencias más graves.

Medicamentos Antidepresivos y Disfunción Eréctil

El 73% de los hombres que consumen fármacos antidepresivos presentan problemas de disfunción eréctil, así lo resalta un estudio realizado por médicos independientes especializados en disfunciones sexuales. Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, recomienda a los pacientes que consumen antidepresivos, y experimentan disfunción eréctil, acudir al especialista para buscar tratamientos compatibles con los que solucionar el problema.

Los tratamientos para la depresión pueden afectar la función sexual. Esto se debe a que estos fármacos afectan directamente a los niveles de la hormona serotonina (una monoamina neurotransmisora sintetizada en las neuronas del Sistema Nervioso Central, SNC), que es esencial para conseguir relaciones sexuales satisfactorias, y es también conocida como la hormona del humor y del placer.

En medicina los antidepresivos están incluidos dentro de los medicamentos denominados “huérfanos” que son considerados estupefacientes o psicótropos (componentes químicos que actúan sobre el Sistema Nervioso Central) y traen como consecuencia cambios temporales en le percepción, ánimo, estado y comportamiento. Estos fármacos producen relajación que puede llevar a una disminución del interés y del apetito sexual, pero una vez que se termina el tratamiento la actividad sexual se puede volver a recuperar.

Las personas que se encuentran bajo tratamiento médico deben revisar si estos afectan a la respuesta sexual, y si es así, deben consultar a un especialista sin abandonar dichos tratamientos. Los medicamentos para tratar la depresión más recomendados son los antidepresivos tricíclicos (uno de los grupos más importantes de fármacos usados en las recetas médicas de los trastornos del estado de ánimo). Estos fármacos regulan los niveles de serotonina que a su vez interactúa con los de dopamina y prolactina que estimulan ciertos receptores y provocan: cambios en el estímulo y motivación del acto sexual, sensibilidad del pene, la disminución del deseo sexual y el placer, incluyendo el retardo en la eyaculación, y alteraciones circulatorias con disfunción eréctil como consecuencia.

Existe un gran número de pacientes que abandonan sus tratamientos y sus médicos no saben cuál es la razón. Esto se debe a los efectos secundarios que producen  en muchas ocasiones, como la disfunción eréctil. Pero es importante destacar que existen tratamientos compatibles con los antidepresivos para combatir la disfunción eréctil. Boston Medical Group recomienda el control médico frecuente y ante el diagnóstico de depresión se debe seguir un estricto control médico para prevenir las consecuencias.

 

Hipertensión y Disfunción Eréctil

Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, advierte que la hipertensión arterial, en sí misma, y los medicamentos con los que se trata son responsables de un elevado porcentaje de problemas de disfunción eréctil. Según un estudio de la Sociedad Española de Hipertensión, -Liga Española para la lucha contra la Hipertensión Arterial (SEHLELHA)-, el 53,1% de los varones con problemas de hipertensión arterial que acuden a la consulta sufren disfunción eréctil, ya sea por la hipertensión en si misma o por los tratamientos utilizados.

La hipertensión arterial (HTA, enfermedad crónica caracterizada por un incremento de las cifras de presión sanguínea en las arterias) es uno de los factores de riesgo que pueden provocar ateroesclerosis (depósitos grasos que recubren las paredes de los vasos sanguíneos) y endurecimiento de las arterias.

Según el director médico de  Boston Medical Group España, “si los pequeños vasos sanguíneos en el pene se estrechan es más difícil para ellos relajarse y llenarse de sangre durante el proceso de erección” desarrollo esencial para conseguir relaciones sexuales plenas.

Los hombres hipertensos sufren un progresivo daño de las paredes vasculares del tejido cavernoso alterando la producción de óxido nítrico y como consecuencia imposibilita su correcta relajación, fundamental para lograr la rigidez peniana.
En algunos casos los pacientes hipertensos notan cambios progresivos en la calidad de la erección y en algunos casos empeoran a partir del inicio de tratamientos con medicamentos antihipertensicos. Esto se debe a que el pene de los hombres hipertensos necesita de una alta presión sanguínea para poder recibir la cantidad de sangre suficiente requerida en la erección.

Por esto, nuestros médicos expertos recomindan que “no se debe tomar la determinación de suspender medicamentos antihipertensivos para mejorar la erección sin consultar al médico, el profesional podrá recomendar otro medicamento farmacológico con el propósito de mejorar la erección”. Un cambio no consultado no solo pondrá en riesgo la vida del paciente, sino que no modificará la calidad de la erección.

La presión arterial o hipertensión puede provocar disfunción eréctil e impotencia, pero esta enfermedad también puede provocar problemas vasculares o diabetes. Por eso es recomendable el control médico frecuente y ante el diagnóstico de hipertensión arterial se debe seguir un estricto control para prevenir sus consecuencias.

Para evitar la hipertensión arterial es recomendable caminar (es una medida simple y económica para prevenir enfermedades cardiovasculares), restringir el exceso de sal en las comidas y evitar las dietas ricas en grasas. En otros casos para controlar la hipertensión es necesario utilizar fármacos que disminuyen la tensión y los riesgos de infartos cardíacos o cerebrales.

 

Alcohol y Disfunción Eréctil en Verano

Con la llegada del periodo  vacacional los jóvenes disponen de más tiempo libre y se dispara el consumo de alcohol . Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, advierte que el consumo de alcohol produce en los varones una interrupción de la erección, independientemente de la dosis tomada, ya que inhibe el buen funcionamiento del sistema nervioso central (implicado directamente en la respuesta del estimulo sexual).

Diversas organizaciones advierten que con la llegada de vacaciones se incrementa del consumo de alcohol y de cannabis entre los jóvenes de entre 15 y 29 años. “El alcohol retarda, distorsiona y enlentece la percepción y respuesta de nuestros sentidos como reflejos, visión, audición, etc.”  afirma el director médico de Boston Medical Group España, a lo que añade “dentro de estas respuestas, también se encuentra la sexual. Esto sucede tanto con el bebedor ocasional, como en el habitual, con la diferencia que en los pacientes alcohólicos estos trastornos se van convirtiendo en crónicos y en ocasiones de carácter irreversible”.

Más del 50% de los hombres menores de 50 años tienen problemas de erección es estado de embriaguez. “El alcohol inhibe el buen funcionamiento del sistema nervioso central, por lo que si no se produce una correcta comunicación entre el estímulos, el cerebro y el sistema circulatorio se entorpece la llegada de la sangre al pene, dificultando la penetración y el coito”.

En torno al alcohol se han creado una serie de mitos, como creer que las sustancias etílicas mejoran el funcionamiento sexual. Pero la realidad es que el consumo de alcohol provoca trastornos en los mecanismos de la erección, produciendo Disfunción eréctil transitoria en muchos casos, ya que esta sustancia afecta al sistema vascular implicado en la erección.

Los efectos que el alcohol produce en el cuerpo son innegables, es un estimulante del apetito, tranquilizante, sedativo y produce sensaciones positivas como la desinhibición. Estas sensaciones se producen por un consumo moderado, comprendido entre 30 y 60 cm3, lo que equivale a dos copas. Pero por el contrario, si estos límites se traspasan puede dificultar las relaciones interpersonales, y a pesar de que pueda despertar un estimulo erótico alto, interfiere en la capacidad de mantener una erección adecuada.

En muchos casos esta situación representa un fracaso para el hombre y a partir de ahí comienza a desarrollar sentimientos de ansiedad que dificultarán la respuesta de excitación sexual en el siguiente encuentro. De esta forma se puede establecer un círculo vicioso que lleve al desarrollo permanente de una disfunción eréctil en el hombre, porque incrementa su preocupación por saber si tendrá o no una erección adecuada que finalmente tenga que ser tratada por un especialista.

 

Disfunción Eréctil y Estrés

La sexualidad es el resultado de la interrelación de factores orgánicos, circunstancias ambientales y fenómenos sociales. Según Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, el estrés provoca un incremento de la tensión, estado nervioso y preocupación, que deriva en un aumento de segregación de adrenalina en el organismo. La adrenalina actúa como un potente vaso constructor, que reduce la capacidad circulatoria y puede provocar un problema de disfunción eréctil.

El estrés y la ansiedad nos afectan a todos de vez en cuando. La tensión, en pequeñas cantidades, puede ser positiva en ocasiones, ayudando a motivar al individuo en el incremento de su actividad. Pero mantener un estado de estrés constante es perjudicial para el organismo y puede desembocar en problemas de erección. Según el  director médico de Boston Medical Group Españalos hombres que tienen profesiones de mucha responsabilidad, y tendencia a sufrir ansiedad y estrés constante, tienen más riesgo de padecer una disfunción eréctil. Además, normalmente estos profesionales llevan una vida sedentaria y hacen poco ejercicio físico, suelen tener malos hábitos alimenticios y en el caso de los fumadores abusan más de la nicotina”.

Una vida sexual sana y plena conlleva muchos beneficios para el organismo, ya que mantener relaciones sexuales acelera el ritmo cardiaco de una forma sana y mejora el estado general de las arterias. Además, es importante destacar que, “la liberación de la encima superóxido dismutasa que se produce al mantener relaciones sexuales ayuda a eliminar las encimas tóxicas que produce nuestro organismo con el estrés, de manera que ayuda a las personas a reducir sus niveles de ansiedad, y previene un envejecimiento prematuro de nuestro organismo”.

El estrés puede deberse a varios factores desde problemas económicos, presión en el trabajo o problemas en las relaciones. “Tener problemas de disfunción sexual, a menudo, puede incrementarlos niveles de estrés en muchos hombres. No conseguir una erección satisfactoria provoca ansiedad y hace que el problema se agrave”.

Los principales síntomas que provocan el estrés y la ansiedad son problemas de sueño, tensión muscular, ritmo cardíaco irregular, fatiga, mareos y respiración rápida o superficial. Ante estos síntomas, entre otros, los hombres suelen rechazar el acto sexual sin tener en cuenta que mantener relaciones sexuales relaja y ayuda a conciliar el sueño.

Mantener relaciones sexuales frecuentemente supone un buen ejercicio para conservar en buen estado la circulación de la sangre y la elasticidad de las arterias de los cuerpos cavernosos” el  director médico, “lo que facilita un correcto funcionamiento del sistema cardiovascular y disminuye la probabilidad de desarrollar un problema de disfunción eréctil”.

Contrariamente a lo que se piensa, el 90% de las disfunciones sexuales tiene un origen orgánico, y suelen estar provocadas por problemas de salud, como la hipertensión o problemas cardiovasculares. “A menudo, las disfunciones sexuales son el primer aviso de que algo anda mal en nuestro cuerpo: detrás del 70% de los problemas de erección hay un problema vascular. Por eso se debe acudir al médico en seguida, y en ningún caso adquirir o consumir medicamentos sin prescripción médica.

Acudir al Médico de Disfunción Sexual

Más del 30% de las mujeres ha tenido una pareja con problemas de disfunción sexual y el 25% considera que lo más importante es que la pareja acepte que tiene un problema.

Un estudio realizado por Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas especializadas en el tratamiento de disfunciones sexuales masculinas, revela que el 91% de las mujeres aconsejaría a su pareja acudir al médico si padeciese problemas de disfunción eréctil. En contraste con este dato, hay que destacar que en España existen más de 2 millones de hombres con problemas de disfunción eréctil y solo el 20% de ellos acude al especialista después de esperar una media de 4 años. La investigación se ha realizado a más de 200 mujeres con edades comprendidas entre los 20 y los 60 años.

El análisis revela que el 25% de las mujeres encuestadas considera que este problema puede empeorar la relación, aunque un 20% considera que puede llegar a hacer la relación más fuerte si se enfrentan al problema. Sin embargo, el 55% tiene dudas acerca de las consecuencias que esto puede traer. En lo que sí coinciden la mayoría es en la importancia de acudir a un especialista y convencer a su pareja de que realmente tiene un problema.

El 90% de los hombres que padece disfunción sexual tienen su origen en problemas físicos como la próstata, diabetes, enfermedades vasculares o enfermedades neurogénica, por lo que acudir a un especialista resulta imprescindible para evitar enfermedades graves, como un infarto o una angina de pecho.

El 38% de las mujeres que participaron en la investigación aseguran que alguna vez tuvieron una pareja con problemas de disfunción sexual, y de estas, el 83% asegura que le daría todo su apoyo a su pareja para solucionar el problema.

La reacción más habitual entre los hombres es negarlo de hecho, “Hoy en día a los hombres todavía les cuesta reconocer el alcance de su problema y tardan en acudir a un especialista entre 3 y 4 años. Es importante pedir ayuda, cuanto antes se trate el problema, más rápida será la recuperación” explica el director médico de Boston Medical Group España “La comprensión y el apoyo de la pareja es muy importante para seguir el tratamiento”.

Según Boston Medical Group, un 30% de los hombres que acuden a las clínicas vienen acompañados de sus parejas. Este apoyo es esencial para la curación, para el tratamiento del problema y para buscar una solución en pareja que también mejora la relación y aumenta la confianza de los pacientes.

Papel de la mujer: 

  • Involucrarse: los problemas de erección en el hombre son considerados como un tema exclusivo masculino. Pero la realidad es que este problema afecta a la sexualidad y a las relaciones de pareja.
  • Apoyo: El papel de la mujer es muy importante para la solución del problema.
  • Comprensión: El problema de la disfunción eréctil también afecta a la mujer, es importante mostrar un entendimiento ante el problema.
  • Comunicación: La disfunción puede afectar a la relación de pareja, crear un clima de violencia y puede provocar depresión y ser causa de divorcio. Hablar del tema le ayudará a conseguir mejores resultados.

Aunque para solucionar el problema se debe acudir a un especialista y no se deben consumir medicamentos sin previo consejo médico, los tratamientos médicos solucionan el problema de erección, pero no resuelve los problemas de pareja; la comunicación entre ambos sigue siendo importante.

Disfunción Eréctil y Cardiopatía

El 90% de los problemas de disfunción eréctil tienen un origen orgánico, y se muestran como un indicativo de advertencia de que el organismo no está funcionando correctamente, advierte Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas dedicadas al tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas. Un hombre con disfunción eréctil está en mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, y este primer síntoma, podría aparece entre uno y cuatro años antes de sufrir una cardiopatía.

Según los estudios de Boston Medical Group, un hombre con problemas de erección tiene un 50 por ciento más de posibilidades de sufrir un infarto que otro sano; es 1,2 veces más propenso a padecer un fallo cardíaco; y tiene un riesgo de 1,1 superior de sufrir un accidente cerebro vascular.

Según el director médico de Boston Medical Group España, “esto se debe a que las arterias del pene son las más pequeñas del cuerpo, por lo que puede ser una de las primeras zonas en dañarse, ante un problema circulatorio. La erección del órgano sexual masculino se logra a través de una respuesta vascular. La obstrucción de las delgadas arterias que componen esta vasculatura provoca una disfunción eréctil y es síntoma de un posible problema cardiovascular vital.

Un reciente estudio con más de 500 pacientes con enfermedades cardiovasculares de la Universidad de Saarland, Alemania, detectó que más del 50% había sufrido problemas de disfunción eréctil antes de padecer problemas cardíacos. El mismo estudio concluyó que, en un periodo de cinco años, el 11,3% de pacientes con disfunción eréctil fallecieron y de ellos, el 16% fue como resultado de enfermedades cardiovasculares.

En nuestro país existen más de 2 millones de hombres con problemas de disfunción eréctil y solo el 20% de ellos acude al especialista después de esperar una media de 4 años. El director médico de Boston Medical Group de España, asegura que “todos aquellos hombres que presentan disfunción sexual eréctil deben estar atentos, el hecho de la disminución de la rigidez peniana puede ser un factor predisponente a patologías como diabetes, hipertensión o problemas circulatorios, por lo que es fundamental acudir al médico o especialista para tratar el problema y evitar las posibles consecuencias”.

En ocasiones, los pacientes con problemas cardiovasculares tienen intolerancia a los tratamientos orales tradicionales, o están contraindicados para ellos, ya que las píldoras suelen contener sustancias que no pueden consumir. “Pero es importante recordarles que existen tratamientos alternativos, totalmente compatibles tanto con su enfermedad como con la medicación que estén recibiendo por este motivo”, explica José Benítez. “Así mismo, es vital recalcar que cualquier tratamiento ha de estar prescrito y supervisado correctamente por un médico especialista, para conseguir un efecto satisfactorio, y evitar posibles complicaciones”.

 

Bicicleta y Disfunción Eréctil

Montar en bicicleta sin el sillín adecuado puede provocar problemas de disfunción eréctil en al menos un 5% de los ciclistas. Según los expertos de Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas dedicadas al tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas, esta cifra podría ser superior, ya que la mayor parte de los hombres no suelen reconocer este tipo de problemas y no los suelen asociar a esta práctica de ejercicio.

Los ciclistas, tanto profesionales como amateurs, al montar sobre el sillín tradicional alargado, sufren una presión continua sobre los nervios y vasos sanguíneos de la zona del periné, que reduce el riego sanguíneo entre un 70% y un 80% en tres minutos. La mayoría de los ciclistas incluso reconocen que, tras un recorrido de 30 minutos, la zona genital y del perineo se adormece, lo cual evidencia la falta de un riego sanguíneo suficiente.

Según explica el director Médico de Boston Medical Group España, “la erección del hombre está provocada por un fenómeno de flujos y circulación sanguínea. En consecuencia, si la circulación se ve drásticamente reducida en las arterias del pene, la respuesta al estímulo de la erección también se ve reducida, dando lugar a problemas de disfunción eréctil”.

Hacer ejercicio físico siempre es una actividad recomendable ya que facilita el buen estado y funcionamiento del sistema cardiovascular y disminuye la probabilidad de desarrollar un problema de disfunción eréctil. La mala alimentación, unos hábitos de vida poco saludables y el sedentarismo contribuyen al deterioro del sistema circulatorio, por lo que son poco recomendables para la salud en general y el buen mantenimiento físico del organismo.

La práctica del ciclismo es altamente beneficiosa para la salud”, advierte el director médico  “pero la importancia de seleccionar el equipo apropiado para realizar esta actividad sin riesgos para la salud. Los sillines más adecuados serían aquellos en los que los glúteos soportaran la mayor capacidad del peso y no el periné”.